México llega al Clásico Mundial 2026 con pitcheo profundo, ofensiva veloz y la meta clara de pelear el título.
La Clásico Mundial de Béisbol 2026 encuentra a México como contendiente real. El equipo dirigido por Benjamín Gil presume un staff de pitcheo más profundo, un outfield dinámico y un bullpen renovado que lo mantiene entre las potencias del torneo.
Tras el anuncio oficial de los rosters, el conjunto tricolor sufrió ajustes importantes, encabezados por la baja de José Urquidy, quien quedó fuera por temas de seguro luego de firmar con los Pittsburgh Pirates. En su lugar fue convocado Roel Ramírez, derecho con experiencia en MLB y consolidado en la Liga Mexicana de Beisbol, campeón con los Pericos de Puebla en 2023.
El plan de trabajo está definido: los abridores Taj Bradley, Taijuan Walker y Javier Assad buscarán entregar entradas de calidad para ceder el control al bullpen a partir de la sexta. La encomienda final será para Andrés Muñoz, quien llega como taponero estelar tras sumar 38 salvamentos y 1.73 de efectividad con los Seattle Mariners en 2025.
El relevo incluye brazos como Brennan Bernardino (Boston), Robert Garcia (Texas) y Victor Vodnik (Colorado), además de Jesús Cruz, Gerardo Reyes, Daniel Duarte y una camada joven encabezada por Sammy Natera Jr., Alexander Armenta, Luis Gastelum y Alex Carrillo.
En la ofensiva, México mantiene un núcleo competitivo, aunque podría resentir la posible ausencia de Ramón Urías, recientemente firmado por los St. Louis Cardinals. Aun así, el lineup conserva contacto, poder y agresividad en bases.
Jonathan Aranda viene de batear .316 con Tampa Bay; Randy Arozarena aportó 27 cuadrangulares; Jarren Durán lideró en extrabases en la Liga Americana; y Alek Thomas suma equilibrio defensivo y turnos de calidad. Jóvenes como Nick Gonzales y Jared Serna añaden versatilidad y velocidad.
México integra el Grupo B junto a Estados Unidos, Italia, Gran Bretaña y Brasil. La primera fase se jugará del 6 al 11 de marzo en el Daikin Park de Houston. El objetivo mínimo es repetir el histórico tercer lugar de la edición pasada; la ambición, superar esa marca y pelear por el título.
Con un pitcheo más versátil, un bullpen fortalecido y una ofensiva veloz, México llega al Clásico Mundial 2026 no sólo como contendiente, sino como auténtica potencia del torneo.