La eliminación de la República Dominicana en el Clásico Mundial de Béisbol dejó frustración entre los jugadores tras la derrota 2-1 frente a Estados Unidos en una semifinal marcada por una polémica decisión del umpire en la zona de strike.
Minutos después del encuentro disputado en el loanDepot Park, los peloteros dominicanos abandonaron el vestidor entre música y sonrisas que intentaban ocultar el dolor por la derrota que los dejó fuera de la final del torneo. Aun así, el mensaje del equipo fue claro: el conjunto dominicano se marchó convencido de haber demostrado su nivel durante el campeonato.
La voz más representativa fue la de Juan Soto, quien prefirió poner el foco en el desempeño global del equipo en lugar de centrarse únicamente en la jugada que definió el partido.
“Le demostramos al mundo cuál es el mejor equipo de béisbol”, señaló Soto tras el encuentro.
La controversia llegó en la novena entrada cuando el umpire del plato, Cory Blaser, marcó como strike una slider del cerrador estadounidense Mason Miller en cuenta llena ante el campocorto dominicano Geraldo Perdomo. El lanzamiento parecía claramente por debajo de la zona de strike y terminó decretando el tercer out que selló la eliminación dominicana.
El episodio se produjo apenas una entrada después de que el propio Soto fuera ponchado sin hacer swing ante otro lanzamiento que también cayó por debajo de la zona. Para Perdomo no hubo dudas sobre lo ocurrido en su turno al bate.
“Sabía al 100% que era bola”, afirmó el shortstop dominicano después del partido.
El final dejó un sabor amargo para un equipo dominicano que había mostrado gran poder ofensivo durante el torneo. De hecho, República Dominicana rompió el récord de más jonrones conectados en una sola edición del Clásico Mundial cuando Junior Caminero castigó al as estadounidense Paul Skenes con un cuadrangular que puso momentáneamente arriba a su equipo.
Estados Unidos reaccionó posteriormente con jonrones de Gunnar Henderson y Roman Anthony, mientras el bullpen norteamericano logró contener a la ofensiva dominicana en los innings finales.
La decisión arbitral generó molestia entre los aficionados presentes en el estadio, donde una multitud de más de 36 mil espectadores —en su mayoría dominicanos— abucheó la llamada del tercer strike y protestó enérgicamente.
Nelson Cruz, gerente general del equipo dominicano, reconoció la frustración pero también señaló que este tipo de situaciones forman parte del juego.
“Se perdió por centímetros. En unos años tendremos el sistema automatizado y podremos desafiar jugadas como esa”, comentó Cruz.
Actualmente el sistema automatizado de bolas y strikes (ABS), que comenzará a utilizarse en Grandes Ligas, no se implementa en el Clásico Mundial debido a los ajustes tecnológicos necesarios para los jugadores de las 20 selecciones participantes.
A pesar de la eliminación, el torneo dejó sensaciones positivas para la selección dominicana y para el propio evento, que volvió a mostrar un enorme interés de aficionados en todo el mundo.
Con la victoria, Estados Unidos avanzó a la final del Clásico Mundial de Béisbol, donde enfrentará al ganador de la semifinal entre Italia y Venezuela en el duelo que definirá al campeón del torneo.