Los Dodgers de Los Ángeles aseguraron su lugar en la postemporada por decimocuarta temporada consecutiva y celebraron el logro con un discreto brindis de champán, luego de vencer 4-1 a los Rojos de Cincinnati el lunes por la noche.
La clasificación permitió a la organización igualar la racha de 14 apariciones seguidas en playoffs que consiguieron los Bravos de Atlanta entre 1991 y 2005. Sin embargo, en Los Ángeles la celebración fue mesurada, con la mirada puesta en los objetivos que todavía quedan por cumplir.
El equipo, bicampeón defensor de la Serie Mundial, también redujo a tres su número mágico para conquistar por quinto año consecutivo el Oeste de la Liga Nacional y sumar su decimotercer título divisional en las últimas 14 temporadas.
Los Dodgers se unieron a Milwaukee y Tampa Bay como los equipos que ya tienen asegurado un boleto a los playoffs. Con marca de 91-59, actualmente ocupan el segundo puesto de la Liga Nacional, dos juegos y medio por delante de Atlanta y dos juegos detrás de Milwaukee por el primer sembrado.
La posibilidad de terminar en la cima de la liga y obtener un pase directo a la Serie Divisional cobra especial importancia para Los Ángeles, que enfrenta problemas de salud en piezas clave. Freddie Freeman arrastra molestias en la rodilla derecha, mientras que Shohei Ohtani permanece en la lista de lesionados de 15 días por una inflamación en el bíceps derecho.
El objetivo inmediato será cerrar la temporada con fuerza y buscar esa semana de descanso, que podría resultar determinante para un equipo que aspira a volver a levantar el trofeo de la Serie Mundial.