Grandes Ligas

MLB enfrenta posible cierre patronal en 2027


La próxima postemporada de las Grandes Ligas podría marcar el inicio de un periodo de incertidumbre para el béisbol, ante la posibilidad de un cierre patronal que podría afectar las negociaciones entre jugadores y propietarios y poner en riesgo parte de la temporada 2027.

El actual convenio colectivo de MLB vence el 1 de diciembre y existe la expectativa de que los dueños recurran a un cierre patronal. De concretarse, se frenarían los movimientos de agentes libres y los canjes, mientras que los entrenamientos de primavera, programados para comenzar el 9 de febrero, también quedarían bajo presión.

El panorama incluso podría comprometer el inicio de la temporada regular, previsto para el 24 de marzo.

El principal punto de conflicto es la propuesta de establecer un tope salarial. MLB plantea limitar el gasto de los equipos y establecer también un piso de nómina, una medida que, de acuerdo con la liga, ayudaría a reducir las diferencias económicas entre las franquicias.

La propuesta contempla para 2027 un límite de gasto de 245.3 millones de dólares, mientras que el piso salarial sería de 171.2 millones. Los equipos tendrían la posibilidad de ubicarse hasta 154.1 millones y compensar la diferencia durante los dos años siguientes.

La propuesta tendría un impacto importante en los contratos de mayor valor. Los acuerdos estarían sujetos a límites dependiendo del tiempo de servicio de los jugadores: hasta 500 millones de dólares y 12 años para quienes todavía no hayan debutado en Grandes Ligas, y hasta 265 millones y seis años para peloteros elegibles para la agencia libre.

Con ese esquema quedarían fuera contratos como el firmado por Juan Soto con los Mets de Nueva York, de 765 millones de dólares por 15 temporadas.

El sindicato de jugadores también cuestiona la propuesta de dividir los ingresos del béisbol en partes iguales. Su postura es que la manera en que se calculan los ingresos y los gastos podría provocar una reducción considerable del dinero destinado a los peloteros.

Además, una disposición de depósito en garantía contemplada en el sistema podría afectar parte de los salarios de contratos garantizados si la participación de los jugadores supera el porcentaje establecido.

Como parte de la propuesta, MLB aceptaría reducir de seis a cinco años el tiempo de servicio necesario para que algunos jugadores sean elegibles para la agencia libre y eliminar las ofertas calificadas. El sindicato considera que esas modificaciones redistribuirían el dinero entre los jugadores bajo un sistema con tope, sin necesariamente aumentar el gasto de los equipos.

El antecedente más preocupante se remonta a 1994 y 1995, cuando una huelga de siete meses y medio provocó la cancelación de la Serie Mundial por primera vez en 90 años.

Aunque este sería el décimo paro laboral en la historia de MLB, las Grandes Ligas no han perdido partidos de temporada regular desde aquel conflicto.

El impacto económico de una suspensión de partidos también sería considerable para los jugadores. Carlos Rodón dejaría de recibir 144 mil 385 dólares por cada día de temporada regular perdido, mientras que Pete Alonso tendría una pérdida diaria de 165 mil 775 dólares.

En el caso de Shohei Ohtani, la cifra ascendería a 374 mil 331 dólares por día, mientras que Juan Soto dejaría de percibir 227 mil 273 dólares diarios.

En el otro extremo, un jugador que reciba el salario mínimo propuesto de 900 mil dólares perdería 4 mil 813 dólares por cada jornada que no se dispute.

Algunos peloteros contarían con protección adicional mediante bonos de firma que continuarían pagándose durante un paro laboral. Vladimir Guerrero Jr., por ejemplo, tiene contemplado un pago de 14 millones de dólares el 30 de junio como parte de su contrato de 325 millones de dólares, aunque dejaría de percibir 74 mil 866 dólares diarios en salario.

Un sindicato con nueva dirigencia

El sindicato de jugadores también llega a este proceso con una nueva estructura. Tony Clark, quien encabezaba la asociación desde 2013, fue apartado en febrero y reemplazado por Bruce Meyer, quien había sido su adjunto y negociador principal durante las conversaciones de 2021 y 2022.

El cambio en la dirigencia también ha estado acompañado por una transformación en la comunicación interna entre los jugadores.

La intención es involucrar más a los representantes de los 30 equipos y mantener informados a los peloteros sobre las negociaciones y las decisiones que tome la asociación.

El antecedente del convenio de 2022 también forma parte del contexto. En aquella ocasión, el subcomité ejecutivo votó 8-0 en contra de aceptar el acuerdo que puso fin al cierre patronal, mientras que los representantes de los jugadores de los equipos respaldaron el convenio por 26-4.

La mayoría de los aproximadamente 1,200 jugadores que formarían parte de los rosters de 40 hombres cuando comience un eventual cierre patronal no tendría derechos de arbitraje salarial ni de agencia libre.

La situación coloca nuevamente a MLB frente a una negociación laboral de gran importancia. El vencimiento del convenio colectivo del 1 de diciembre será el punto de partida para determinar si las partes alcanzan un nuevo acuerdo o si las diferencias terminan provocando otro paro laboral en las Grandes Ligas.

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