Los Angeles Dodgers

¡Fuego en la loma! Tarik Skubal y los Dodgers queman a los Bravos


Beisbol Mundial.-La temperatura en el Dodger Stadium alcanzó los abrasadores 100 grados Fahrenheit en el primer lanzamiento de la Serie Divisional de la Liga Nacional este sábado por la tarde, pero los Bravos de Atlanta tuvieron que lidiar con una fuente de calor aún más fulminante: el brazo de Tarik Skubal.

Adquirido como el gran bombazo en la fecha límite de cambios para blindar la rotación de octubre, el dos veces ganador del premio Cy Young justificó de inmediato su llegada. Skubal recetó siete ponches a lo largo de seis entradas de labor, permitiendo apenas una carrera, para guiar a Los Ángeles a una victoria de 5-3 sobre Atlanta en el Juego 1.

El pitcheo abridor estuvo respaldado por la artillería pesada. Max Muncy, Kyle Tucker y Teoscar Hernández detonaron cuadrangulares para sentenciar el encuentro. «El fuego que lleva dentro, fue muy divertido de ver», comentó Muncy sobre la intensidad y el carácter que mostró su abridor en el montículo.

En su primera apertura de postemporada en casa tras siete apariciones previas, Skubal salió tirando lumbre desde el primer inning. Registró su pitcheo más rápido de toda la campaña —una recta humeante de 101.1 mph contra Austin Riley en la cuarta entrada— y promedió su velocidad más alta del año con la recta de cuatro costuras (98.1 mph). «Creo que solo estaba intentando igualar la temperatura que hacía allá afuera. Hacía mucho calor», bromeó el zurdo.

Para Skubal, quien creció jugando en Arizona, las condiciones climáticas del sábado no fueron las más extremas de su vida; el lanzador recordó haber jugado a 127 grados Fahrenheit en Lake Havasu cuando era joven. Sin embargo, reconoció que la tensión de octubre aumenta el peso del clima. «Hace calor, no se puede negar. Pero todos los equipos juegan bajo esto, ambos estamos en las mismas condiciones. No debería afectar tu estado mental, solo tienes que salir, jugar béisbol y tratar de tomar mucha agua», sentenció.

Sobre el diamante, el zurdo apenas sudó durante los primeros cinco episodios. Tras permitir un sencillo de Drake Baldwin abriendo el juego, retiró a 15 bateadores de forma consecutiva, ponchando a siete de ellos. El receptor Will Smith destacó el control absoluto de su compañero: «Estaba ejecutando cada pitcheo. Cambió velocidades, tirando adentro y afuera, manteniendo a todos los bateadores fuera de balance».

El único titubeo real llegó en el sexto rollo, cuando Sean Murphy le conectó un jonrón solitario que acortó la distancia, seguido de un par de pasaportes que llenaron las bases de tráfico. Sin embargo, Skubal mostró su temple obligando a Matt Olson a batear un elevado para escapar del problema dejando a dos hombres en base. El propio tercera base de los Bravos, Austin Riley, reconoció la superioridad del rival, destacando cómo el letal cambio de velocidad de Skubal se combinó a la perfección con su recta meteórica, generando ocho de los 13 abanicadas totales de la tarde con el pitcheo rompiente.

La historia ahora juega a favor de los Dodgers en su búsqueda por el quinto tricampeonato en la historia de la Serie Mundial. En las Series Divisionales con el actual formato 2-2-1, los equipos que toman una ventaja de 1-0 jugando en casa terminan avanzando en el 75% de las ocasiones.

Y el reto para Atlanta apenas comienza. Skubal es solo el primer brazo de una rotación angelina que parece no tener fisuras. El mánager Dave Roberts enviará a Blake Snell al montículo para el Juego 2, con la intención de tomar una ventaja de 2-0 antes de viajar a Atlanta, donde Yoshinobu Yamamoto ya está programado para el Juego 3 y Tyler Glasnow espera su turno para un potencial Juego 4.

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