El mundo del deporte y los medios está de luto. Ted Turner, expropietario de los Atlanta Braves y los Atlanta Hawks, falleció a los 87 años, dejando un legado que marcó tanto al béisbol como a la industria de la comunicación.
De acuerdo con un portavoz de la familia, Turner murió el miércoles en su residencia cercana a Tallahassee, Florida. Desde 2018, el empresario había hecho público que padecía demencia con cuerpos de Lewy, una enfermedad degenerativa que afecta las capacidades mentales y presenta síntomas similares al Parkinson.
Turner adquirió a los Braves en enero de 1976, con la firme intención de cambiar la narrativa del equipo. “No quiero volver a ver titulares que califiquen a Atlanta como ‘Loserville U.S.A.’… Quiero ver ‘Winnersville U.S.A.’”, declaró en su momento. Su impacto fue inmediato: impulsó el mercado de agentes libres al firmar al lanzador Andy Messersmith y, en un hecho inusual, incluso dirigió al equipo durante un día en 1977.
Bajo su influencia, la franquicia vivió una transformación que culminó con la conquista de la Serie Mundial en 1995. Los Braves lo recordaron como “una figura única en su clase”, destacando que su visión convirtió al equipo en “el equipo de Estados Unidos”.
Además del béisbol, Turner dejó huella en la NBA al adquirir a los Hawks en 1977, con la intención de evitar su mudanza. Durante su gestión, el equipo clasificó a los playoffs en 15 ocasiones y, en 2004, retiró una camiseta en su honor.
Fuera del deporte, Turner construyó un imperio mediático. Tras tomar control del negocio familiar, fundó Turner Communications Group y revolucionó la televisión con el lanzamiento de TBS en 1976, seguido por CNN en 1980, la primera cadena de noticias 24 horas, y TNT en 1988.
En 1996, vendió su compañía a Time Warner por 7.300 millones de dólares en acciones, lo que derivó en el cambio de propiedad de los Braves y Hawks. Aunque se le prometió un rol activo en CNN, con el tiempo fue apartado, algo que lamentó profundamente.
Turner también incursionó en otros ámbitos, como la creación de los Goodwill Games, la lucha libre profesional con World Championship Wrestling, y la vela, donde ganó la Copa América en 1977 como patrón del yate Courageous.
En sus últimos años, se enfocó en la filantropía. En 1997, comprometió mil millones de dólares para apoyar a las Naciones Unidas y se unió a The Giving Pledge, iniciativa que promueve la donación de grandes fortunas a causas benéficas.
A nivel personal, Turner se casó en tres ocasiones, destacando su relación con Jane Fonda entre 1991 y 2001. Le sobreviven cinco hijos, 14 nietos y dos bisnietos.
Con su fallecimiento, se va un visionario que redefinió el deporte y los medios, dejando una huella imborrable en ambas industrias.