Fred Claire, histórico ejecutivo de los Dodgers de Los Ángeles y gerente general del equipo que conquistó la Serie Mundial de 1988, falleció el lunes en Pasadena, California. Tenía 91 años y murió precisamente en el día de su cumpleaños, informó el club.
Claire había ingresado recientemente en cuidados paliativos. Durante 11 años enfrentó un cáncer que comenzó en 2015 con un carcinoma de células escamosas en la piel del labio y que posteriormente regresó en la mandíbula y el cuello. Fue sometido a cirugías, radioterapia, quimioterapia e inmunoterapia.
Su historia con los Dodgers comenzó mucho antes de llegar a la gerencia general. En 1969, mientras cubría los entrenamientos de primavera del equipo para el Long Beach Press-Telegram, surgió una vacante en el área de relaciones públicas. Claire mostró interés y fue contratado en julio de ese año.
En 1975 fue ascendido a vicepresidente de relaciones públicas y promociones. Durante esa etapa tuvo un papel importante en la creación de la identidad Dodger Blue y la campaña Think Blue. Bajo su gestión, el club llevó a 3.3 millones de aficionados al estadio en 1978, convirtiéndose en el primer equipo de las Grandes Ligas en superar esa cifra.
También fue responsable de contratar al narrador Ross Porter, quien permaneció con los Dodgers desde 1977 hasta 2004.
Uno de los momentos que reflejó su manera de manejar las relaciones públicas ocurrió en 1976, cuando Rick Monday, entonces jardinero de los Cachorros de Chicago, evitó que dos espectadores quemaran una bandera estadounidense en el terreno del Dodger Stadium. Claire ordenó al operador del tablero de mensajes escribir: “Rick Monday……You Made a Great Play”.
De relaciones públicas a gerente general
Claire llegó a la gerencia general de los Dodgers en 1987, después del escándalo protagonizado por Al Campanis, quien dejó el puesto tras realizar comentarios sobre la capacidad de las personas negras para ocupar posiciones de autoridad dentro del béisbol durante una entrevista con Ted Koppel en el programa Nightline de ABC.
El propietario Peter O’Malley decidió entonces darle a Claire el control de las operaciones de béisbol, aunque inicialmente consideró buscar a un ejecutivo con mayor experiencia.
Claire asumió el cargo con la condición de tener responsabilidad total sobre las operaciones deportivas. Su primera temporada completa terminó con los Dodgers con marca de 73-89, pero O’Malley finalmente decidió mantenerlo en el puesto.
“Fred era un talentoso jugador de equipo y todos en la organización disfrutaban trabajar con él”, expresó O’Malley en un comunicado.
El campeonato de 1988
Una de las decisiones más importantes de Claire llegó en enero de 1988, cuando firmó a Kirk Gibson.
El jardinero terminó siendo una pieza determinante para que los Dodgers conquistaran la Serie Mundial frente a los Atléticos de Oakland. En el primer juego de la serie, Gibson, lesionado, apareció como bateador emergente en la novena entrada con Los Ángeles abajo 4-3.
Con dos strikes, conectó un jonrón de dos carreras ante Dennis Eckersley para darle a los Dodgers una espectacular victoria de 5-4.
Los Ángeles terminó ganando la Serie Mundial en cinco juegos y Claire fue nombrado ejecutivo del año del béisbol, un reconocimiento que anteriormente habían recibido figuras históricas de los Dodgers como Larry MacPhail, Branch Rickey, Walter O’Malley y Buzzie Bavasi.
Después de aquel campeonato, los Dodgers solamente regresaron a los playoffs en dos ocasiones durante la siguiente década y fueron eliminados en la primera ronda en ambas. El equipo tendría que esperar otros 32 años para volver a ganar la Serie Mundial.
Aciertos y errores en los canjes
Durante su etapa como gerente general, Claire tuvo movimientos que consideró entre los más importantes de su carrera. Entre ellos estuvieron las adquisiciones de John Shelby, Tim Belcher, Alfredo Griffin, Jay Howell, Jesse Orosco y John Tudor, todos relacionados con el campeonato de 1988.
También adquirió mediante canje al futuro miembro del Salón de la Fama Eddie Murray en 1988 y nuevamente en 1997.
Pero hubo operaciones que lamentó. Una de ellas fue enviar al lanzador Pedro Martínez a los Expos de Montreal. Martínez posteriormente ganó tres premios Cy Young con los Medias Rojas de Boston.
Otro movimiento que Claire recordó negativamente fue la adquisición de Eric Davis desde Cincinnati.
El final de su etapa con Dodgers
La familia O’Malley vendió a los Dodgers a Fox Entertainment Group, propiedad de Rupert Murdoch, en marzo de 1998.
Dos meses después, Mike Piazza fue enviado a los Marlins de Florida en un sorpresivo canje de siete jugadores que, de acuerdo con Claire, se concretó sin su conocimiento.
El movimiento fue realizado por Chase Carey, ejecutivo de Fox. Claire consideró que la operación estaba relacionada principalmente con intereses televisivos y que la nueva propiedad no comprendía la importancia de Piazza como jugador franquicia.
Ese canje terminó costándole el puesto.
Claire y el mánager Bill Russell fueron despedidos por Fox el 21 de junio de 1998, el mismo día en que murió Campanis. Tommy Lasorda asumió entonces como gerente general interino.
Claire nunca volvió a ocupar un puesto de tiempo completo en el béisbol, pero continuó ligado al deporte. Trabajó con MLB.com, participó como consultor de empresas relacionadas con el deporte, cofundó una empresa de analítica de béisbol y dio clases de negocios deportivos en Caltech, la University of Southern California y Long Beach State.
Fred Claire deja a su esposa, Sheryl, y a sus hijos Jeff, Jennifer y Kim. Su legado en los Dodgers quedó marcado por tres décadas de trabajo dentro de la organización y, especialmente, por el campeonato de 1988.