Las Grandes Ligas anunciaron que San Francisco será sede del Juego de Estrellas de 2028, que se disputará en Oracle Park, casa de los Gigantes, y marcará el regreso del Clásico de Mitad de Temporada a la ciudad después de 21 años.
El comisionado de MLB, Rob Manfred, confirmó este viernes que el encuentro se celebrará en el estadio de los Gigantes. La última vez que San Francisco recibió el Juego de Estrellas fue en 2007, también en el actual Oracle Park.
Aquella edición quedó marcada por el histórico jonrón dentro del parque de Ichiro Suzuki. La pelota tuvo un rebote complicado en la pared que divide los jardines derecho y central, permitiendo al miembro del Salón de la Fama completar una de las jugadas más recordadas de aquella jornada.
“Con su apasionada afición, un estadio de primer nivel y una rica historia beisbolera, San Francisco será un anfitrión excepcional para la Semana del Juego de Estrellas”, destacó Manfred en un comunicado.
El comisionado también señaló que la celebración permitirá llevar la emoción de la Semana del Juego de Estrellas al Área de la Bahía.
Para los Gigantes será la cuarta ocasión en que organicen el Clásico de Mitad de Temporada. Candlestick Park fue escenario de las ediciones de 1961 y 1984, mientras que Oracle Park recibió el evento en 2007.
Con la designación de 2028, Oracle Park se convertirá además en el octavo estadio activo que alberga el Juego de Estrellas en múltiples ocasiones. Se unirá a Fenway Park, Wrigley Field, Angel Stadium, Dodger Stadium, Progressive Field, Coors Field y T-Mobile Park.
Larry Baer, presidente y director general de los Gigantes, calificó la designación como un motivo de “increíble honor” para la organización y agradeció la oportunidad de recibir nuevamente a las figuras más importantes de las Grandes Ligas.
“Esta es una enorme oportunidad para mostrar nuestra organización, nuestra ciudad y la increíble pasión de nuestros aficionados en el mayor escenario veraniego del béisbol”, afirmó Baer.
El directivo agregó que el evento servirá para destacar a las personas, los vecindarios y la cultura de San Francisco, además de recibir a jugadores, familias, aficionados y visitantes de todo el mundo durante una semana de celebración del béisbol.