Los Angeles Dodgers volvieron a ser protagonistas en la Casa Blanca. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este jueves al equipo campeón de la Serie Mundial y no escatimó en elogios al describir a la organización como «una de las grandes marcas de todo el mundo», además de expresar su deseo de verlos nuevamente el próximo año con otro título bajo el brazo.
La ceremonia, realizada en el Jardín de las Rosas, sirvió para reconocer el segundo campeonato consecutivo de la franquicia angelina. Durante su discurso, Trump recordó la victoria de los Dodgers sobre los Toronto Blue Jays en el séptimo juego de la Serie Mundial y confesó que le sorprendió enterarse de que la organización nunca había conquistado campeonatos consecutivos hasta ahora. Incluso dejó abierta la posibilidad de una tercera corona seguida.
Antes del evento, el mandatario destacó su entusiasmo por conocer a Shohei Ohtani, a quien comparó con Babe Ruth, asegurando que podría ser el mejor bateador y lanzador del beisbol. También elogió a la franquicia al afirmar que se trata de una de las marcas deportivas más importantes del mundo.
Como parte del protocolo, los Dodgers entregaron a Trump una franela con el apellido «Trump» y el número 47, además de una réplica de un anillo de la Serie Mundial. Al recibirlo, el presidente bromeó preguntando si tendría que declararlo antes de guardarlo en el bolsillo interior de su saco.
Trump también recordó el tercer juego de la Serie Mundial del año pasado, en el que Los Ángeles se impuso 6-5 tras 18 entradas. Comentó que permaneció despierto hasta casi las tres de la madrugada para seguir el encuentro y aseguró que fue un partido «largo, pero increíble», destacando que los Dodgers parecían derrotados en varias ocasiones antes de terminar imponiéndose.
Durante el acto, el mandatario conversó con el manager Dave Roberts, quien confirmó que el objetivo del club es conquistar un tercer campeonato consecutivo. Trump respondió señalando que el talento del equipo ha sido clave para mantenerse como el mejor conjunto del beisbol.
La visita también marcó el segundo encuentro de los Dodgers con Trump en la Casa Blanca en poco más de un año, luego de la ceremonia realizada en abril de 2025 para celebrar el campeonato obtenido en la Serie Mundial de 2024 frente a los New York Yankees.
Aunque la mayoría del plantel estuvo presente, Mookie Betts no asistió al evento, ya que decidió aprovechar el día libre del equipo para permanecer con su familia. Los Dodgers realizaron la visita durante la jornada de descanso entre su serie frente a los Philadelphia Phillies y el inicio de la confrontación contra los New York Mets.
Al cierre de la ceremonia, Trump recordó su cercanía con el histórico propietario de los Yankees, George Steinbrenner, y elogió la ambición de los dueños de los Dodgers por mantenerse en la cima. Además, aprovechó para lanzar una crítica a los Mets, asegurando que, pese a contar con una de las nóminas más altas del beisbol, continúan acumulando derrotas.