Duro camino hacia la gloria, entre 1980 al 1999

Se lanzaron varias campañas en nombre de Cepeda para fortalecer su candidatura para ser elegido al Salón de la Fama del béisbol. Pero en 1994, su último año de elegibilidad en la boleta de la Asociación de
Escritores de Béisbol de Estados Unidos, le faltaron siete votos. Los partidarios de Cepeda se mantuvieron fieles y en 1999, una votación del Comité de Veteranos le permitió ingresar a Cooperstown. En ese momento, Roberto Clemente era el único otro puertorriqueño en el Salón.