Un Gigante amenzante

Cepeda estuvo constantemente clasificado entre los bateadores más formidables del béisbol hasta que una lesión de rodilla lo limitó a 33 juegos en 1965. De 1958 a 1964, promedió 32 jonrones y 107 carreras impulsadas por temporada mientras bateaba .309. Su año más prodigioso en este período fue 1961, cuando acumuló 46 jonrones e impulsó 142 carreras. Terminó segundo en la votación al Jugador Más Valioso de la liga, detrás de Frank Robinson de Cincinnati.